Mie 27 Feb, 2019

Ser o no ser…

El 29 de marzo es la fecha clave para la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Evitar un Brexit “duro” ha sido y es el principal objetivo, a pesar de que el Parlamento británico ha impedido, de momento, garantizar esa vía. Están en juego las relaciones de todo tipo que el Reino Unido mantiene con los estados miembro de la Unión Europea y que repercuten de forma singular, no ya entre estados, sino en empresas y, sobre todo, en ciudadanos.

La marcha de un socio europeo, ya se produzca con acuerdo o sin él, provocará una cicatriz en el seno de una institución que nació con el fin de tender puentes entre europeos. Bien es cierto que el Reino Unido nunca se ha sentido del todo a gusto en la Unión Europea. El aislamiento del continente, la visión de sí mismos que algunos de sus gobernantes han promulgado y un afán, a veces demasiado evidente, por anteponer sus relaciones con EEUU antes que las comunitarias, han levantado recelos y disipado simpatías. Algunos europeos de a pie (y no tanto) hasta ven con buenos ojos que abandonen la Unión, aunque este final no pueda constituir más que un evidente fracaso.

Cuando el 11 de noviembre del pasado año se festejó en París el primer centenario del armisticio de la Primera Guerra Mundial, una imagen de Macron y Merkel ante un monumento a los caídos en la contienda se viralizó. La imagen era poderosa porque mostraba a los dos líderes de los países que cien años antes habían sido enemigos y sin embargo ahora son firmes aliados. Contrastaba, además, con la displicencia del Presidente de EEUU, que ha decidido renegar del multilateralismo, así como con un aire de lejanía indolente de la Primera Ministra británica.

Hace cien años, la guerra que desangró a Europa pudo haberse evitado, pero nadie quiso evitarla. Existían vías para hacerlo, algunos diplomáticos lo intentaron hasta el final, pero no fue posible y las consecuencias son de sobra conocidas. Desde luego no nos encontramos ante el mismo escenario, pero la comparativa tiene cabida en la medida en que desaprovechar oportunidades para hacer política repercute de manera directa en la vida de la gente. Aunque sea a contrarreloj, hay abierta una puerta hacia la esperanza y el Reino Unido tiene en sus manos un dilema muy suyo, esto es, decidir entre “ser o no ser” o, en otras palabras: decidir romper de la peor forma posible o escoger la oportunidad de hacer las cosas bien (un Brexit pactado) o, mejor aun, de hacerlas lo mejor posible (el abandono de la idea del Brexit). La primera opción asusta por lo posible, la segunda se ve lejana y la tercera, que es en el fondo una versión muy mejorada de la anterior, nos parece casi imposible… pero queremos permitirnos soñar.

Por LOGOS

Una respuesta a “Ser o no ser…”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

POST RELACIONADOS

La rueda invisible de la política

Los partidos políticos españoles se encuentran inmersos en sus procesos de elaboración de listas que presentarán a las distintas citas electorales que nos depara 2019. Siendo unos partidos más “ruidosos” que otros en la escena mediática, detrás de cada lista, venga del partido que venga, esconde su peque historia personal e…

Por LOGOS
Comentarios 0 |